Lunes 1 de enero de 2018

Dakar 2018 #504

Son las 3:50 del primer día de este 2018 cuando me dejan en la terminal 1

del aeropuerto de Barcelona y entro, triunfal, en la terminal con la mochila llena de ilusión, esperanzas, ambición, temor, miedos, alegría, pasión, y sobretodo ganas, ganas de, una vez más, esta será la decimotercera vez, desafiar lo inhóspito y lo desconocido en busca de la aventura y de una gloria efímera que llega y acaba en el momento en que cae la bandera arlequinada.

Tengo por delante tres vuelos y un montón de horas de avión para alcanzar la costera ciudad peruana de Lima, antigua colonia española y capital de lo que otra hora fuera uno de los mayores imperios y culturas de su época. Me refiero a la cultura Inca, por supuesto.

Este año partiremos de Lima con el dorsal 504, quintos, por ende, posición que si se cumplen los pronósticos deberíamos dejar atrás aunque no será tarea fácil pues la competencia es dura y seguro que no flaquea.

Como es habitual, nuestros mayores competidores serán:

la armada rusa de Kamaz, siempre poderosa y dirigida con mano de hierro por el zar Chagin, ilustre entre los ilustres de los vencedores del Rally. El equipo Derroy, que, aunque el jefe no se encuentra entre sus filas, el cordobés Villagra y el holandés Ton Van Gunten son pilotos rapidísimos y sus monturas bien testadas y fiables.

Tenemos también al checo Colomy con su tatra, los holandeses de Renault y los bielorrusos de Maz, locos, pero rapidísimos y cada vez más fiables. Se espera que sea esta una edición en la que la carrera se reencuentre con la arena y es que las 5 primeras etapas se esperan apasionantes, muy calurosas, muy difíciles, muy duras y con mucha, muchísima caliente y blanda arena.

Y es ahí donde a priori se han de marcar las grandes diferencias, porque es el medio en el que los errores se pagan en horas y un desliz en una duna mal planteada te puede arruinar la carrera ya en los primeros kilómetros de este desafío.

Luego, subimos al altiplano boliviano, para alcanzar la etapa de descanso en la capital, La Paz, para luego, reprender la carrera hacia la pampa Argentina rumbo al atlántico , no sin antes lidiar con las dunas de Belén, para alcanzar la meta el próximo 20 de enero en la ciudad de Córdoba.

Gas i Xampany!!!

#dakar2018

@Ferran.Marco